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AÑO 2017

ENERO • FEBRERO • MARZO

Comentario de Libros

Joaquim Almeda

Psicólogo, Hospital Universitario Dexeus, Barcelona.
Colaborador del CR

Mail: joaquimalmeda@icloud.com

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gallardo C, Soria MA, Tejeiro R. (2016): Perfilación geográfica en la investigación criminal. Madrid: Ediciones Pirámide.
  2. Brantingham PL, Brantingham PJ. (1981). Notes on the geometry of crime. En Brantingham, P.J. y Brantingham, P.L. (Eds.), Environmental criminology. Londres: Sage.
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En las últimas décadas, el desarrollo del estudio de la perfilación geográfica en la investigación criminal ha venido guiada por la creciente necesidad de localizar el criminal que ha cometido un delito. Esta disciplina no ha de ser considerada una herramienta independiente, sino que debe entenderse como parte del conjunto de las tácticas empleadas por las fuerzas de seguridad en la investigación criminal. En concreto, los crímenes generan una importante alarma social, por lo que los medios de comunicación generan presión en los profesionales, en este caso los cuerpos policiales, para determinar quién lo ha cometido. Por ello, los lugares en los que se cometen los delitos son cruciales en la investigación criminal, pues constituyen muchas veces una pista que, analizada científicamente, puede ser fundamental en la resolución de los casos investigados.

El papel de los asesores psicológicos en la investigación de delitos, siempre asociado a la figura del perfilador (en ocasiones deseosos de ser vistos como poseedores de mentes clarividentes y con poderes casi sobrenaturales) ha ido cambiando en las últimas décadas. En España, tradicionalmente, esta figura se encuentra en un estado muy embrionario, puesto que, a diferencia del mundo anglosajón, existe una ausencia histórica de colaboración entre la Universidad y las fuerzas de seguridad del Estado.

R. Tejeiro, M.A. Soria y C. Gallardo plantean, intentan y lo consiguen, ponernos al día con una monografía1 en la que analizan el desarrollo teórico de la disciplina que nos ocupa y que alcanza su momento culminante con la definición de la criminología ambiental realizada en 1981 por Paul y Patricia Brantingham2. Dedican especial atención a las características y aplicaciones de programas informáticos avanzados (basados en algoritmos) como Dragnet Rigel o CrimeStat, así como las principales posibilidades de aplicación práctica. Definen las variables que se relacionan con el tipo de crimen cometido, el perfil del delincuente y el entorno en el cual se ha delinquido, las cuales pueden implicar el aplicar automáticamente las técnicas de perfilación geográfica. A su vez, nos presentan el estado de la cuestión en España, desde el punto de vista de la práctica de las fuerzas de seguridad, y también incluyen algunos casos reales en los que se logró localizar y detener a los delincuentes.

La recomendación

He ahí una obra que recoge los escasos estudios que se han llevado a cabo en esta disciplina. En ella se resuelven de forma clara las diferencias que hay en los métodos que se usan en la perfilación geográfica. Además de la profunda fundamentación teórica y práctica, encontrarán en el libro ciertos hechos sencillos y de verdadera utilidad, no solamente para un investigador criminal, sino también para un forense. Recomendado también para todas aquellas personas con interés en conocer cómo trabajan los cuerpos de seguridad cuando acontecen crímenes difíciles de resolver.

siglantana PSICOSOMÁTICA Y PSIQUIATRÍA Nº 0-2017